101. Esto no terminará bien.
Me acerco aún más, hasta que nuestros cuerpos casi se tocan. El aire entre nosotros es tan tenso que podría cortarse con un cuchillo.
—Vicente —susurro, levantando una mano para rozar su pecho con delicadeza—, esto es solo una jugada para que ganemos juntos. Tú y yo. Nadie más. No estoy en contra de ti. Nunca lo estuve.
Él me mira con esa intensidad que hace que todo mi cuerpo se tense, y por un momento, el silencio entre nosotros se siente eterno. Luego, en un movimiento que casi no veo venir,