Mundo ficciónIniciar sesiónVlad tomó aire, cerrando los ojos, tratando de llenarse de valor para decírselo.
— ¿A ustedes también se les hizo tarde para la escuela? —antes de que cualquier palabra saliera de sus labios, Aymé asomó la cabeza desde el auto de su padre, interrumpiendo sus pensamientos.
Ambos giraron a verle, saludándole con sonrisas que ocultaron al instante lo que estaban por discutir. Saludaron de igual manera a su padre y subiero







