Mundo ficciónIniciar sesiónControl tomó al pequeño por el cuello para hacerlo callar, y presionó con fuerza, viéndole con el ceño fruncido mientras sus pequeñas manos se aferraban a sus brazos y sus hermosos ojos almendrados le veían suplicantes.
— Siempre tienes que arruinar todo, Amor. —bufó, estrellando su cuerpo contra el grueso tronco de uno de los tantos árboles que les rodeaban para poder sostenerlo con una sola mano mientras perd&







