Nathan
Me observo en el espejo y sin poder creer en la locura que estoy por cometer niego con mi cabeza, al tiempo que rocío un poco de mi loción preferida sobre mi cuerpo para después terminar de arreglarme.
Me dirijo a mi mesita de noche y sin importarme que sea tan temprano me sirvo otro vaso licor, sintiendo como el sabor afrutado recorre poco a poco mi garganta. Cuando ya he perdido la cuenta de los vasos que he tomado, alguien toca a mi puerta y aunque por un momento estoy por dejarlos p