Día de la audiencia
Con una ligera opresión en mi pecho doy un paso seguido del otro sintiendo como mis piernas me fallan y debido a ello debo detener mi marcha por algunos segundos y así poder recuperarme, pero gracias a que Matteo me tiende su brazo, me sostengo con fuerza de él y entro a la sala donde ya esperan los Lefebvre.
Por unos breves segundos los ojos de Oliver y los míos se cruzan y dándome un leve asentimiento de cabeza es casi como si me estuviese diciendo sin palabras que hoy po