—Pensé que no vendría —murmura una vez que se acomoda en su lugar.
—No iba a venir, pero no me quedo más remedio —respondo con sinceridad.
—¿No pudo encontrar el resto de mi fórmula, cierto? —me cuestiona, sin perder ni un solo detalle de mis expresiones.
—¿Cómo supo qué buscaría a alguien para poder trabajarla? —inquiero sorprendido.
—Porque en su rostro vi la misma expresión de Oliver cuando codicia algo —murmura con un pequeño suspiro.
—No me compare con ese imbécil —siseo con ferocidad. Ante