El aire en el piso ejecutivo estaba quieto, pesado. Olivia lo sentía al respirar. Era lunes por la mañana. Una semana después del éxito en Boston. Pero no había celebración en el ambiente.
Ella estaba en su nuevo escritorio. Más amplio. Con vista a los rascacielos. Un reconocimiento por su trabajo. Pero no podía concentrarse.
Alexander había estado distante todo el fin de semana. Demasiado distante. Desde esa noche en el hotel de Boston. Desde el mensaje que recibió y no le mostró. Ahora solo h