Alexander se quedó a dormir en el sofá. Las palabras de Olivia resonaban en la quietud. "Buenas noches, Alexander." La puerta de su habitación se había cerrado con un clic suave. Definitivo. No un portazo. Un límite.
Quedó a oscuras. Tendido en el sofá demasiado corto para su altura. Los pies le colgaban del borde. No importaba. No podría dormir de todos modos.
El apartamento de Olivia era diferente de noche. Olía a ella. A jabón de almendras. A los crayones de Emma. A la cena que habían compar