Cameron
—Con este anillo, yo te desposo. —Le dije colocándole la fina argolla en el dedo anular. Ella observó la delicada alianza de oro con una expresión repleta de confusión. —Creí adecuado comprar un par de alianzas nuevas, ya que las necesitaremos para que todos crean que estamos realmente casados. Ese detalle podría delatarnos, tuve que dar excusas o esconder la mano donde iría el anillo en varias ocasiones. —Le aclaré.
Esa era una parte de la verdad, la otra era que no me gustaba como la