Cameron
Aún estaba desnuda, cuando desperté, sintiéndola apretarse contra mi cuerpo. Y tal como solía ocurrirme, cuando despertaba y la sentía acurrucada junto a mí. El corazón me palpitó rápido. Había añorado eso durante tanto tiempo, que aun por momentos me costaba creer que aquello se hubiese convertido realidad. En ocasiones no podía convencerme de que ya, no solo era un loco anhelo de mi corazón desesperado, si no mi realidad.
Acaricie su rostro con cuidado, disfrutando