Léa
Siento el deseo elevarse dentro de mí, inundando cada pensamiento de calor. Mis manos finalmente encuentran el camino hacia su espalda, deslizándose bajo su camiseta, explorando la calidez de su piel. Tiemblo al contacto, mi cuerpo reaccionando instintivamente a su presencia.
Maxime se incorpora de nuevo, su mirada entrecerrándose de deseo. Por un momento, temo perder este instante, pero al siguiente se acerca, agarrando mis caderas con una firmeza tierna.
— Eres hermosa, susurra, su mirada