Maxime
Un buen depredador nunca deja ver sus intenciones.
Pero este tipo, él cometió un error.
Se traicionó.
Léa está tensa a mi lado, sus dedos crispados en mi brazo. Su aliento es corto, y puedo sentir el miedo vibrar en ella. No es una reacción exagerada, no es un farol.
Este hombre no es un desconocido.
Él la conoce.
Y ella sabe exactamente de lo que es capaz.
Mantengo mi arma levantada, aunque discretamente oculta bajo mi chaqueta. Mi mirada está fija en él, analizando cada pequeño movimie