Maxime
Soy un hombre de control.
Todo en mi vida está calculado, anticipado, dominado.
Pero esta noche, frente a Léa y su mirada desafiante, siento un ligero deslizamiento bajo mis pies. Una sensación casi imperceptible... y, sin embargo, peligrosa.
Ella juega conmigo.
O tal vez juega el juego que le he impuesto con una facilidad desconcertante.
Sea como sea, no tengo la intención de dejarle la delantera.
Ella aún no sabe que está bailando sobre una cuerda floja.
Y que yo soy quien sostiene amb