Abrí la puerta y entré de golpe, no sé cómo logré mantener la calma. Aplaudiendo les dije ¡Felicidades a los futuros padres!
Delia tenía corrido el maquillaje de tanto llorar y Juan Carlos titubeó intentando tocarme, pero no se lo permití. Hacía unos días que mi amiga me había me había advertido que mí novio podía engañarme si no me acostaba con él y ella estaba esperando un hijo suyo.
Algo dentro de mí se rompió no solo había perdido a mi novio con quien yo esperaba hacer el amor por primera v