Abrí los ojos cuando el capitán anunció que íbamos aterrizar, no sé en qué momento me quedó dormida pero realmente estaba muy cansada, sentí los hombros como si hubiera soltado una carga muy pesada, tanto, que era ya imposible sostener., ¡Y aquí estaba! en el paraíso tropical del mar caribe y dispuesta a olvidar y comenzar de nuevo. Bajé del avión y reconocí mis maletas, ¡Toda mi vida estaba en dos maletas! debía tomar un taxi para que me llevara, así que usé mi teléfono para pedir un auto de a