Ya encontraría el momento para contarle todo, esperaba que en algún momento pudiéramos hablar a solas.
Me miré en el espejo, me gustó lo que veía, parecía que tan sólo en unos días me había convertido en toda una mujer, me ruboricé al recordar a mi Maximiliano haciéndome mujer, apoderándose de mi cuerpo y de mi alma, aun no tenía claro si habían sido tan sólo sueños, o había sucedido en realidad, tal vez nunca me atrevería a preguntar, pero mi cuerpo se sentía tan diferente que casi podía jurar