— Me va a perdonar el atrevimiento Don Maximiliano, pero ésta mañana Doña Hipólita nos aseguró que está usted interesado en su hija Laura.
— Eso es algo que quisiera, que pusiera en claro señor mío — dijo mi padre muy seriamente — Se le han abierto las puertas de esta casa y espero que tenga usted una la decencia de aclarar la situación, no me gustaría que el buen nombre de mi familia anduviera de boca en boca.
— No sé de dónde ha sacado Doña Hipólita tal afirmación, Don Fernando, pero