Trevor estaba muy enamorado de Rebeca. El caso de la bestia que asolaba la ciudad, lo había acercado mucho a la teniente. A él le gustaba el encono, la entereza, la pericia de la teniente y la forma cómo ella venía uniendo las piezas. Era verdad lo que decían Jennifer Lucescu y la doctora Evans, de que el asesino no era una fiera escapada del zoológico sino un licántropo o varios de ellos, que estaban inmersos en esos horripilantes crímenes. Los cazadores de hombres lobo no podían estar de tu