A Waldo le preocupaba mucho de que yo no era una licántropo al cien por ciento y pensaba que eso traería complicaciones en mi embarazo y al momento de dar a luz, sin embargo la doctora que estaba a cargo de mi gestación no se cansaba de repetirle a mi marido que todo transcurría bien, sin novedades y que el proceso marchaba de maravillas.
Obviamente la doctora no sabía que mi marido era un hombre lobo y que yo tendría lobeznos, je je je.
La última fase de mi embarazo transcurrió inclus