Fue cuando mataron a otro sujeto. Hill estaba entusiasmado porque al pobre tipo lo habían hecho también trizas como en los otros homicidios que asolaron la ciudad. Le destrozaron la garganta de un gran zarpazo y luego le arrancaron el corazón y las tripas. Lo encontraron convertido en una masa informe en un descampado al sur de la ciudad, entre unos basurales. La bestia no había tenido compasión alguna con el sujeto, es más había actuado con una saña que no se había visto hasta ese momento. La