Capítulo 22

Esa noche tranqué bien la puerta, las ventanas y puse mi bate de béisbol en la cama como siempre lo hacía en previsión de que la bestia pudiera atacarme y devorarme. Mujer precavida goza toda la vida ha sido siempre mi slogan je je je. Yo dormía en el tercer piso para más seguridad, pensaba yo, además. -Primero la bestia y ahora Manson, siempre estoy amenazada por alguien-, renegué furiosa luego que me puse mi bata. Alessia tenía razón de que yo tenía mala suerte con los hombres.

Me di un b
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP