Gergely, en realidad, tuvo que huir de Bucarest. La policía internacional lo perseguía, tenía muchísimas órdenes de captura y su situación era complicada. Su rostro estaba en todos los portales con el título de "Se busca" y habían millonarias recompensas por su cabeza. El tipo estaba involucrado con mercenarios y era un homicida, sus compinches de la cofradía que fueron detenidos por los agentes, confesaron todos sus crímenes y a Gergely le esperaba la cadena perpetua.
Pero Gergely tenía c