Capítulo 9: La sombra de Mariel
La invitación llegó por correo electrónico, impersonal y fría: un evento benéfico en honor a la fundación que mi abuelo fundó décadas atrás. Asunto: “Cena familiar y subasta de arte”. Sin firma, solo el logo austero de los Cortés, un emblema que evocaba linajes antiguos y secretos enterrados. Podría haberlo borrado sin abrirlo, un gesto digital que lo enviara al olvido, pero el título del evento me detuvo en seco: “Noche de Luces Eternas”, palabras que resonaban como un eco deliberado de promesa