Isabela salió del hospital, sintiendo cada paso como una pequeña victoria personal. Su cuerpo aún no estaba completamente recuperado, pero su mente estaba decidida. No podía dejar que su familia siguiera controlando su vida. Necesitaba desaparecer, comenzar de nuevo en algún lugar donde nadie pudiera encontrarla.
Mientras caminaba por las calles, su mente giraba en torno a un solo pensamiento: "la libertad". Había llegado el momento de tomar el control de su destino. Con el corazón latiendo con