Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana era fría, y el cielo gris parecía reflejar el ánimo de Isabella mientras caminaba hacia la entrada principal del edificio que albergaba la empresa de Diego. Su corazón latía con fuerza, no solo por la incomodidad de tener que enfrentar a su antiguo amante, sino también por la vergüenza que sentía al estar allí por Clara. Su hermana mayor, con su actitud arrogante y egocéntrica, era lo opuesto a lo que Isabella quería representar. “¿Cómo es posible que compartamos la misma sangre?”,







