Rami, por su parte, no se separaba de Isabela. Pasaba gran parte del día en su habitación, jugando a su lado o simplemente observándola con sus grandes ojos oscuros. Para él, Bella era el centro de su pequeño mundo. Su niñera, que solía tener problemas para mantenerlo tranquilo, ahora se sorprendía de lo bien que se portaba.
“Es como si ella fuera su madre,” comentó la niñera un día, mientras observaba a Rami jugar con Isabela en el jardín del palacio.
Khalid, que estaba cerca, escuchó el comen