—Aló —respondí
—¡Génesis! ¿Dónde estás? fui a buscarte a la empresa y a tu casa y no te encuentro… ¡Necesito de tu ayuda!
—¿Ahora qué pasa, Leyla?
—Necesito que me ayudes con Will, necesito recuperar a mi corazoncito de leche, mi osito, mi gordito bello.
Leyla estaba devastada por lo que Will le pidió. Darse tiempo para restablecer su relación, pero mi amiga no lo aceptaba; ella estaba derrumbada y por eso llegó borracha a la casa. Pasé gran parte de la noche tratando de calmarla y que ella co