Valentina
Un año después.
Estaba sentada en el suelo de mi taller dibujando un vestido cuando Adam entró sin tocar.
—Tengo una pregunta —dijo tirándose en el sofá con la familiaridad de un hombre que lleva meses entrando sin tocar y que ya no pretende cambiar.
Pero ya estaba acostumbrada a su actitud, arrogante, altruista, tierna, amorosa, gentil. Todo eso era Adam Fox
—Dime.
—¿En qué momento pasamos de "no de paciencia" a esto?
—¿A qué?
—A que tengo un cepillo de dientes en tu baño, una guitar