Ethan
Will estaba sobre Dafne en el suelo.
La sostenía con todo el peso de su cuerpo. Ella debajo. Él encima. Las manos de Will agarrándole las muñecas contra el piso. Las manos de Dafne intentando soltarse con una fuerza que no correspondía a su cuerpo pero que venía de un lugar más profundo que los músculos.
—Te amo —le dijo Will con la voz quebrada, mirándola desde arriba—. Te amé durante veinte años. Más de lo que amé a nadie. Más de lo que debí amar a nadie. Pero esto tiene que parar, Dafn