Adam
Bajé a buscar a Valentina y me encontré con Morgana.
Me vio aparecer con la camiseta prestada.
—Valentina está tomando una ducha —me dijo antes de que yo abriera la boca—. ¿Café?
—Gracias, pero debería irme. Es tarde y…
—Es tardísimo. Razón de más para que te sientes y tomes algo caliente antes de salir. No voy a dejar que te vayas a esta hora sin nada en el estómago.
No me dio opción. Me señaló el sofá de la sala con una sonrisa y yo obedecí porque a las tres de la mañana con un ojo cerra