Valentina
—Morgana —susurré—. ¿Qué haces?
La tomé del brazo y la saqué del cuarto antes de que Adam despertara.
—¿Qué hace tu novio en tu cama, Valentina?
—No es Adonias.
—¿Cómo que no es Adonias?
—Es Adam. El hermano gemelo.
Morgana abrió los ojos.
—Eso es mucho peor —dijo bajando la voz—. Tienes al hermano de tu novio dormido en tu cama. ¿Quieres explicarme qué está pasando?
—Adam tuvo problemas. Unos tipos lo golpearon en la calle. Mía y yo lo encontramos y no podíamos llevarlo a su casa por