Adam
Mi hermano estaba raro los jueves.
No raro de manera obvia. Adonias nunca era obvio en nada. Pero yo lo conocía desde antes de nacer, literalmente compartimos un útero, y después de veinte años de leer las mismas facciones que veía en mi propio espejo.
Los jueves Adonias se arreglaba más. No mucho. Un botón menos en la camisa. El pelo acomodado con más cuidado del habitual. Un toque de la colonia que solo usaba para las cenas formales con papá. Detalles que cualquier persona normal habría