Valentina
Pasaron tres semanas antes de que los gemelos Fox dejaran de ser figuras de pasillo y se convirtieran en personas reales.
Tres semanas en las que Mía me contó todo lo que sabía sobre ellos, que era mucho, porque los conocía desde la cuna.
Adam Fox: veinte años, estudia administración de empresas por obligación paterna, toca la guitarra como si la guitarra le debiera algo, ha tenido más novias que semestres en la universidad, se peleó con un profesor el año pasado por defender a un com