Su mirada cambió abruptamente y agarró con fuerza el cuello de Adrián, interrogándole con seriedad: —¿Qué carajos le hiciste a Camila? ¿Dónde está ella? ¡Contéstame!
Adrián, no obstante, se quedó inmóvil, como atrapado en una pesadilla.
En un arranque de ira, David le lanzó un puñetazo en la cara.
—¡Camila casi muere por salvarte, y ni siquiera te importó! ¡Eres un maldito! —Y descargó otro puñetazo brutal.
Adrián cayó tambaleante, murmurando casi incrédulo: —¿Fue Camila quien me salvó? ¿N