19- Entre Heridas y Secretos Oscuros.
Lentamente, Hans se acercó a la persona, pero los reflejos del lobo eran más ágiles que el ataque de la persona que se atrevía a intentar herirlo. Aquel acto de valentía por parte del humano logró cortar un poco del cabello largo del lobo.
—¿Quién eres?... No te acerques, juro que te mataré —dijo el humano, manteniéndose en posición de ataque. Para Hans, ver por primera vez a alguien que era simplemente humano cortarle un mechón de cabello lo asombraba.
—Estás herida... Por tu tono de voz, asum