20. Entre Lobos y Humanos.
Fang, sin perder tiempo, corrió hacia las escaleras que llevaban a la cima donde se encontraban los centinelas; quería ver por sí mismo de quiénes se trataba.
—Señor, no supimos quiénes eran, pero parecían humanos y algunos lobos— Informó uno de los centinelas mientras preparaba su flecha por si acaso.
—Eran mi gente, eran los que habían escapado antes de mi partida —interrumpió Casius. Desde su posición, los podía reconocer; además, el viento soplaba a su favor y el distintivo aroma del calafa