Mundo ficciónIniciar sesiónResultó que la locura de Adriana no se detuvo ahí. Aquella mujer serpiente volvió a montar otra escena, deliberadamente diseñada para hacerme quedar como alguien terriblemente mala y cruel ante los ojos de Mamá.
Aquella tarde, en el pasillo desierto del segundo piso, Adriana se dejó caer intencionalmente al suelo justo cuando solo estábamos ella y yo allí. En cuanto su cuerpo tocó el piso, se puso a gritar histéricam







