Mientras tanto, en Giza, el caos estalló en la prisión del Faraón.
—Menna ha escapado —dijo el Visir—. Y ese carcelero… pagó con su vida su traición. Pero Menna no irá muy lejos. Su rostro es conocido. Su nombre es un eco en toda Giza. Irá al sur. Hacia las provincias. Quizás buscando a sus pocos aliados. O buscando dónde esconderse. Enviad a los hombres más rápidos. Las barcazas más veloces. Khufu, Ptah, quiero que dirijáis la búsqueda.
Khufu asintió, una sonrisa cruel asomando en sus labios.