Mundo ficciónIniciar sesiónMientras la acusación de negligencia se cernía sobre Menna, la llegada de Bek fue un faro de esperanza en la oscuridad. El capataz se apareció una tarde, bajo el pretexto de entregar un informe de la cantera, buscando a Menna en una de las galerías menos concurridas.
—¡Menna! —susurró Bek, entregándole el pergamino enrollado—. Es de Neferet. De Karnak.
Menna tomó el pergamino, su corazón dio un vuelc







