Lorraine se atragantó al escuchar que Thomas mostraba interés en tener hijos, que se quedó sin palabras. Éste notó su desconcierto y preguntó ansioso.
—¿Qué sucede? ¿Acaso te incomoda la idea de ser padres?
—Bueno... es que jamás me he visualizado teniendo a un niño en brazos, no sé, siento que es demasiada responsabilidad —admitió.
—¿En serio? ¿Jamás has tenido el deseo de ser madre?
Este cuestionamiento causó un incómodo malestar en el pecho a Lorraine, ya que le hizo recordar los extraños su