Asustada de haber escuchado eso, Lorraine se apartó de Thomas y empezó a mirar para todos lados en busca del origen de la misteriosa voz.
—E... ¿escuchaste eso? —murmuró angustiada.
Extrañado por este cuestionamiento, Thomas dirigió su vista hacia los alrededores para descubrir lo que perturbaba a su amada.
—¿Qué cosa?
De nuevo, la misteriosa voz resonó en la mente de la inquieta joven.
«Te queda poco tiempo, pronto volverás...»
Cuando terminó de hablar, una punzada en el pecho doblegó a Lorrai