¿Le pegaste?

Punto de vista de Catalina

Habían pasado dos días desde que abofeteé a Carlota. Dos días en los que se había encerrado en su habitación y no me había dirigido la palabra.

Cada vez que intentaba hablar con ella, simplemente me daba la espalda o me cerraba la puerta en la cara. Me dolía el corazón. Sabía que lo que hice estuvo mal, pero ni siquiera me dejaba disculparme.

Estaba harta. No sabía qué más hacer. Quería arreglar las cosas, pero ¿cómo hacerlo si se negaba a hablar conmigo? Me sentía impotente, como si estuviera perdiendo a mi propia hija.

Adrián se dio cuenta. Siempre se daba cuenta. Vino esa tarde, me miró una sola vez y supo que algo no iba bien.

—Catalina —dijo con suavidad, sentándose a mi lado en el sofá—. ¿Qué pasa? Pareces no haber dormido en días.

Suspiré, pasándome una mano por el cabello. No quería cargarlo con esto, pero ya no podía guardármelo.

—Es Carlota —admití—. Ella… no me habla. Desde…

Frunció el ceño, la preocupación reflejada en sus ojos.

—¿Desde cuándo?

T
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP