Se suponía que debías estar de mi lado.
Punto de vista de Catalina
Al acercarnos a la mansión de Óscar, me sentí más aliviada. Óscar tenía razón, necesitaba aire fresco.
Carlota venía conmigo. Habíamos hablado durante el vuelo, pero en cuanto el conductor de Óscar llegó a recogernos al aeropuerto, de repente se quedó en silencio.
No lograba entender qué pasaba por su cabeza, pero esperaba que este pequeño descanso nos hiciera bien a las dos.
Necesitaba respirar, despejar la mente y, quizá… solo quizá… averiguar qué venía después.
Cua