No te pierdas en este glamour.
Punto de vista de Catalina
Era un nuevo día. Carlota ya se había ido a la universidad temprano por la mañana.
Me quedé de pie junto a la ventana, sorbiendo mi té, observando la entrada vacía donde su coche había estado aparcado apenas una hora antes. Estaba creciendo demasiado rápido.
Sonreí. Tenía a mi hija de vuelta. Nunca antes se había sentido tan bien.
Yo también necesitaba prepararme. Adrián no vendría a recogerme hoy; porque… ya sabes por qué.
Le pedí a Zoe que pasara por mí, ya que tenía coche. Aceptó, gracias a Dios. No estaba de humor para enfrentar sola el largo trayecto.
Me dirigí al baño para empezar mi rutina matutina y decidí aplicarme una mascarilla rápida antes de las prisas.
Me sentía lenta, quizá un poco abrumada por el día que tenía por delante.
La fiesta de más tarde se cernía sobre mí como una nube, pero aparté ese pensamiento, concentrándome en el momento.
Cuando regresé al dormitorio, secándome las manos, mi teléfono vibraba sobre la cómoda.
Miré la pantalla: e