Casi lo atrapo.
PUNTO DE VISTA DE Catalina.
La repentina interrupción me devolvió a la realidad, el aire fresco del pasillo entró como una ráfaga de agua fría.
Me aparté de él, rompiendo el contacto, y salí del ascensor.
Mis piernas temblaban, mi mente daba vueltas. Adrián no me siguió, se quedó donde estaba, sin apartar los ojos de mí.
Me di la vuelta y me obligué a caminar por el pasillo, cada paso más pesado que el anterior.
Cuando llegué a mi escritorio, aún podía sentir su mirada sobre mí, la te