El Gesto Indebido.
La reunión llevaba más de una hora cuando Valentina empezó a sentir ese cansancio particular que no venía del trabajo, sino de la anticipación.
El tipo de desgaste que aparece cuando sabe que algo va a torcerse, aunque todavía no pueda señalar exactamente dónde.
La sala estaba llena, demasiado: directores de área, jefes intermedios, dos personas de finanzas que no solían aparecer juntas. El ambiente era formal, cargado de una cortesía rígida que escondía evaluaciones constantes. Cada palabra pe