Distancia.
La retirada comenzó como comienzan casi todas las decisiones que cambian una historia: sin testigos y sin declaración formal. Nadie en la oficina habría podido señalar el instante exacto en que Valentina empezó a alejarse. No hubo discusiones públicas, ni desacuerdos visibles, ni un quiebre que pudiera narrarse con claridad. Solo pequeños desplazamientos, apenas perceptibles, que alteraron la geometría entre ella y Alexander.
Empezó a llegar a las reuniones con el tiempo justo para sentarse y a