Mis planes están saliendo a pedir de boca. Ansío con emoción el momento cumbre de esta especie de mini vacaciones de las que estamos disfrutando. Se suponía que iba a pedirle que fuera mi esposa durante la cena, pero Isabella fulminó mis intenciones de un solo manotazo. Sin embargo, fue una noche perfecta. Así que hoy voy a asegurarme de que eso no vuelva a pasar.
Esta mañana, cuando salí de la cama, estaba profundamente dormida, no quise despertarla, porque nos acostamos cerca de las seis de la