Ama de la seducción (Libro 2) Capítulo 21 Sin rastro
¡Puta madre! Los oídos me quedan zumbando después de la explosión. No era esta la manera en la que debían suceder las cosas, pero ese cabrón del fiscal quiso jugar a los ladrones y policías y no me dejó otra alternativa que activar la bomba antes de lo previsto. Se suponía que estaría en su oficina cuando sucediera. Por supuesto, mi intención no era matarlo, pero sí darle un escarmiento por meterse en mi camino. Iba a aprovechar el caos y el revuelo causado por el estallido para secuestrarlo y o