—Por hoy sí.
Solo necesitaba eso, seguirá castigándome cada vez que se acuerde, pero me permitirá quedarme a su lado curándola como antes. Mis piernas se movieron, me dirigí con ella en brazos hasta el cuarto, no había puesto resistencia y no hemos dejado de mirarnos. El corazón se me quería salir.
Volvió a estar en mis brazos, volví a besar su cuerpo, volvió a temblar en mis manos, volví a fundirme dentro de ella y volví a escucharla gemir. Decir mi nombre, no nos detuvimos hasta que nos abso